¿Cómo generamos espacios seguros para todas las personas?
Cuando pensamos en seguridad, muchas veces lo primero que se nos viene a la cabeza son cuerpos policiales, normas o sistemas de vigilancia. Pero la realidad es que, para que un espacio sea realmente seguro, lo que más influye son las condiciones en las que se encuentra, el ambiente que se genera o el cuidado mutuo entre las personas que lo habitan.
Según una encuesta realizada por Eustat, solo la mitad de las mujeres vascas afirma sentirse segura caminando sola por la calle en su zona de residencia. Entre la población joven, la sensación de inseguridad durante la noche sigue siendo especialmente alta, más del 42% reconoce sentir miedo al caminar de noche por su barrio o municipio.
¿Qué tendría que cambiar para que esta situación deje de ser normal?
Esa es precisamente la cuestión que pone sobre la mesa el nuevo dilema de GazteAkt: la autoprotección y el cuidado colectivo. Pensar cómo podemos construir municipios y comunidades donde las personas jóvenes podamos sentirnos más tranquilas, más acompañadas y más seguras en nuestro día a día.
Porque, al final, la seguridad tiene una relación directa con cómo diseñamos y cuidamos los espacios que compartimos, con la convivencia, las redes de apoyo o la capacidad de generar entornos donde las personas se sientan cómodas y respetadas.
Y esto no ocurre solo en el espacio físico
Internet y las redes sociales se han convertido en lugares donde pasamos buena parte de nuestro tiempo. Nos relacionamos, opinamos, compartimos cosas personales o construimos nuestra identidad. Pero, al mismo tiempo, también son espacios donde muchas personas jóvenes sienten presión, exposición o inseguridad.
Lo peor es que hemos acabado por normalizar muchas de estas dinámicas. La presión por estar siempre disponible, el miedo a compartir ciertas opiniones, la exposición constante o la comparación con otras personas forman ya parte del día a día digital de muchos jóvenes.
Por eso queremos abrir una conversación más amplia sobre cómo nos sentimos tanto en los espacios físicos como en los digitales. Entender qué situaciones generan incomodidad o vulnerabilidad y, sobre todo, qué podemos hacer como comunidad para construir entornos más seguros y habitables.
Porque la seguridad no va solo de reaccionar cuando ocurre un problema. También va de prevenir, acompañar y crear contextos donde todas las personas podamos sentirnos parte de algo.
La pregunta es bastante sencilla: ¿Cómo construimos espacios (físicos y digitales) donde podamos vivir con más tranquilidad y confianza?
Si quieres participar en el proceso, entra en gazteakt.eus, responde al cuestionario y comparte tu visión.